La Unión Europea ha lanzado una fuerte advertencia sobre los riesgos digitales para los más jóvenes.
Ursula von der Leyen y un panel de expertos recomiendan limitar el acceso a plataformas sociales en la infancia. Esta medida busca obligar a las tecnológicas a demostrar la seguridad de sus espacios desde el diseño original.

Un debate global que llega a nuestras pantallas
Imagina por un momento que le das las llaves de tu coche a un niño de diez años. Suena a locura, ¿verdad? Pues bien, la presidenta de la Comisión Europea ha usado esta misma imagen para hablar sobre un tema urgente.
Ursula von der Leyen plantea que debemos poner límites reales al uso de redes sociales.
La propuesta sobre la mesa es contundente. Se sugiere prohibir el acceso a plataformas sociales a menores de 13 años en toda la región europea. Esta restricción se mantendría firme hasta que las empresas puedan garantizar entornos seguros para la infancia.

El impacto en los cerebros en desarrollo
Cada vez tenemos más evidencia científica sobre los peligros del entorno digital. Las mentes más jóvenes son especialmente vulnerables. Por eso presenciamos una ola mundial de nuevas regulaciones tecnológicas.
Países como Australia, Reino Unido e Indonesia ya tomaron cartas en el asunto. Han aprobado prohibiciones para menores de 15 o 16 años en aplicaciones populares como TikTok, YouTube e Instagram.
Aquí en México y en toda Latinoamérica es un tema que resuena fuerte en las familias. Von der Leyen fue sumamente clara al advertir sobre los más pequeños. Los niños menores de tres años no deberían tener absolutamente ninguna exposición a las pantallas. Cero.

El diseño adictivo bajo la lupa
Uno de los puntos más críticos señalados es el famoso deslizamiento infinito o scroll infinito.
Esta característica tan común está diseñada meticulosamente para ser altamente adictiva. Las autoridades exigen que los gigantes tecnológicos eliminen estas prácticas de manipulación.
La mandataria europea afirmó que la infancia no espera y una vez que se va no regresa. Y tiene toda la razón del mundo. Necesitamos fomentar un acceso gradual a la tecnología. Todo debe estar adaptado a cada etapa del desarrollo infantil.

La responsabilidad cambia de bando
Un panel de expertos europeos presentó un informe revelador sobre seguridad infantil en línea. La conclusión principal de este documento cambia las reglas del juego por completo.
El texto afirma que la carga de la prueba debe recaer en las plataformas. Ya no somos los padres o los reguladores quienes debemos demostrar el daño. Son las empresas las que deben probar que sus servicios son seguros por diseño.
Aún no hay leyes aprobadas de manera definitiva en el parlamento. Sin embargo, la influencia de la Comisión Europea es enorme entre sus países miembros. Es muy probable que pronto veamos propuestas legislativas formales basadas en estas recomendaciones.
Con información de The Guardian