Seamos honestos: cuando Apple lanzó el MacBook Neo por $599 dólares, fue como si alguien hubiera abierto una ventana en una habitación sin aire.
Por fin, una Mac accesible de verdad. Pero resulta que esa ventana podría cerrarse pronto, y no precisamente porque Apple quiera hacerlo.
El analista Tim Culpan, a través de su newsletter, soltó una bomba esta semana. Según él, Apple estaría evaluando eliminar la versión de 256 GB del MacBook Neo —la más barata, la del precio de entrada— para quedarse únicamente con el modelo de 512 GB.

El problema está en la memoria
¿El motivo? El precio de la memoria DRAM está subiendo, y eso encarece directamente el costo de fabricar cada unidad. En pocas palabras: lo que antes era «barato» de producir, ahora ya no lo es tanto.
Esto no es nuevo para Apple. Hace poco, la compañía hizo exactamente lo mismo con el Mac mini: eliminó el modelo de 256 GB y dejó solo la versión de 512 GB en catálogo.
También retiró la opción de 512 GB de RAM en el Mac Studio a principios de este año, nuevamente por presión en el suministro de memoria. Si hay un patrón aquí, no es difícil de ver.

Un éxito que nadie esperaba tan grande
Hay otro elemento en la ecuación: el MacBook Neo se vendió mucho mejor de lo que Apple anticipaba. El CEO Tim Cook lo reconoció abiertamente en la llamada de resultados del 30 de abril.
Los plazos de entrega se han extendido hasta cuatro semanas en algunos mercados, con Quanta y Foxconn trabajando a toda marcha desde fábricas en Vietnam y China para ponerse al día.
Ante eso, Apple decidió aumentar su objetivo de producción de entre 5 y 6 millones de unidades… a 10 millones. El doble, básicamente.

Los chips también tienen su historia
Aquí viene algo interesante que no mucha gente conoce.
Los primeros MacBook Neo que salieron al mercado usaban chips A18 Pro «de segunda línea», por así decirlo: eran procesadores fabricados originalmente para el iPhone 16 Pro, pero que tenían un núcleo de GPU desactivado y fueron redirigidos para el Neo.
Para el segundo ciclo de producción, Apple necesita chips A18 Pro nuevos de TSMC.
Y según el analista, la mayoría de esos chips nuevos serán versiones completamente funcionales… aunque Apple podría desactivar un núcleo por software, simplemente para mantener las especificaciones consistentes entre todos los modelos.

La lección de fondo
Lo que está pasando con el MacBook Neo es un recordatorio de algo que a veces olvidamos: el precio de la tecnología no depende solo de lo que Apple quiere cobrar.
Depende de cadenas de suministro, precios de materias primas y decisiones de ingeniería que ocurren muy lejos del escaparate.
Por ahora, el MacBook Neo sigue siendo una de las mejores propuestas en laptops accesibles. Pero si ese precio de entrada te importa, quizás valga la pena no esperar demasiado.
Con información de The Verge